Una iniciativa liderada por el Reino Unido busca revolucionar la fabricación de vehículos combinando métodos de fundición de alta tecnología con aluminio totalmente reciclado. Podría reducir las emisiones de carbono hasta en un 95 %.
El Proyecto PIVOT, liderado por Sarginsons Industries Ltd, reúne a grandes nombres como Aston Martin, la Universidad Brunel de Londres, Altair y el especialista en reciclaje GESCRAP. Con el apoyo de Innovate UK y el Centro de Propulsión Avanzada, el equipo trabaja en una nueva forma de fabricar piezas de automóvil más ligeras, resistentes y mucho más ecológicas.
El proyecto se centra en un plan para abandonar los métodos de fundición convencionales y optar por uno mucho más limpio. Utilizando la innovadora tecnología de inyección de aglutinante de arena de Voxeljet, el equipo está sustituyendo los aglutinantes orgánicos tradicionales, que liberan COV nocivos, por aglutinantes inorgánicos. El resultado es un proceso de fundición mucho más respetuoso con el medio ambiente.
Sarginsons y Voxeljet están probando la tecnología a través de un Programa Beta con la impresora IOB VX1000-S. El objetivo es desarrollar un proceso más eficiente que produzca piezas de aluminio complejas y de alta precisión sin contaminar. Es un gran avance en la limpieza de una industria que, desde hace tiempo, ha sido intensiva en energía y genera muchos residuos.
Mientras tanto, investigadores de la Universidad Brunel de Londres abordan uno de los problemas más complejos del aluminio reciclado: su calidad irregular. Se centran en maneras de mejorar la resistencia y la durabilidad refinando la estructura del grano del metal contaminado con hierro y óxidos. Su trabajo es clave para lograr que el aluminio 100 % reciclado sea lo suficientemente resistente para vehículos de alto rendimiento.
Las fases posteriores del proyecto irán aún más lejos. Se esperan diseños impresos en 3D con formas complejas, herramientas más inteligentes que gestionan mejor el calor y componentes que se adaptan a la tensión. Todo esto apunta a piezas de automóvil más ligeras y resistentes, fabricadas con un impacto ambiental mínimo.
Altair aporta la inteligencia artificial que sustenta los diseños. Sus herramientas de simulación utilizan aprendizaje automático y diseño generativo para reducir el desperdicio y optimizar el rendimiento. «Esta colaboración demuestra cómo la ingeniería impulsada por IA está transformando la fabricación de vehículos», declaró Sam Mahalingam, director de tecnología de Altair. «Al combinar IA, materiales reciclados y fundición avanzada, estamos allanando el camino hacia un futuro automotriz más sostenible».
El potencial de ahorro de carbono es enorme. El proyecto podría resultar en hasta un 95 % menos de CO₂ incrustado en comparación con la fundición tradicional, y piezas aproximadamente un 30 % más ligeras. Esto supone un avance real hacia los objetivos climáticos sin sacrificar la resistencia ni el rendimiento.
Con una financiación de 5.8 millones de libras, el Proyecto PIVOT podría marcar un nuevo hito en la industria automotriz. «Este proyecto representa un gran avance para la industria de la fundición», declaró Mark Nunan, director general de Sarginsons Industries. «Con la tecnología de inteligencia artificial de vanguardia de Altair, estamos redefiniendo las posibilidades del diseño de vehículos, haciéndolos más ligeros, resistentes y sostenibles».
Junto con el aluminio, otros materiales también están evolucionando. Compuestos como la fibra de carbono, la fibra de vidrio y nuevas mezclas de origen biológico se utilizan en diversas industrias, desde la aeroespacial hasta la eólica. Son ligeros, resistentes y versátiles, lo que los convierte en la opción ideal para una fabricación más limpia.
Pero los compuestos no están exentos de problemas. Suelen ser caros de producir, difíciles de reciclar y complejos de trabajar. Aun así, los ingenieros están avanzando con opciones más inteligentes y ecológicas, como los biocompuestos y los materiales autorreparables.
Como demuestran proyectos como PIVOT, el futuro de los materiales en ingeniería va más allá del rendimiento. Se trata de sostenibilidad, innovación y la creación de un sistema de fabricación que cause menos daño y genere más.




