¿Cómo luchan las ciudades contra las “islas de calor”?

16 de noviembre.
por Dominic Shales

Las zonas urbanas de todo el mundo son cada vez más susceptibles a los impactos del cambio climático, en particular al fenómeno conocido como efecto de isla de calor urbana.

Este efecto hace que las temperaturas de la ciudad sean significativamente más altas que las de las áreas rurales circundantes debido a factores como la absorción de calor y la radiación de materiales como el hormigón y el asfalto, las emisiones de los vehículos y las unidades de aire acondicionado, y el flujo de viento interrumpido causado por edificios altos.

Para afrontar este desafío, ciudades de todo el mundo están adoptando medidas innovadoras. Cabe destacar que Chicago y Los Ángeles han implementado diferentes proyectos para mitigar el calor urbano. Chicago, con un historial de olas de calor severas, ha transformado más de 500 tejados en espacios verdes. Estos techos con vegetación no solo proporcionan aislamiento natural, sino que también refrescan el ambiente mediante refrigeración por evaporación. En Los Ángeles, se han realizado esfuerzos para cubrir las carreteras con un revestimiento que refleja la luz solar, con el objetivo de reducir el calor absorbido por el asfalto.

Sin embargo, un gran obstáculo para abordar el calor urbano reside en la escasez de datos detallados de temperatura en los paisajes urbanos. Este dilema se hizo evidente para Jay Sadiq, un emprendedor de Abu Dabi. Mientras desarrollaba un proyecto para desarrollar asfalto termorreductor, Sadiq se dio cuenta de que los datos actuales sobre temperatura urbana eran insuficientes. Por ello, fundó FortyGuard, una empresa que aprovecha la inteligencia artificial (IA) y el análisis avanzado de datos para crear modelos integrales de temperatura para zonas urbanas.

morena

Torres de la isla Al Reem de Abu Dhabi. 

Con sede en Abu Dabi y San José, FortyGuard recopila una cantidad significativa de datos (unos 32 XNUMX millones de puntos de datos al día), aunque las fuentes permanecen ocultas por motivos de competencia. La empresa emplea IA para considerar diversos factores, como la altitud de la ciudad, la vegetación y las condiciones atmosféricas, ofreciendo información detallada que va más allá de las lecturas de la temperatura del aire.

La tecnología de FortyGuard ya se ha aplicado en proyectos como Masdar City, una ciudad sostenible experimental en los Emiratos Árabes Unidos. En este caso, la empresa proporcionó mapas detallados de temperatura para identificar puntos críticos, lo que permitió orientar la ubicación estratégica de árboles y elementos acuáticos para reducir las temperaturas. Los datos de la empresa, con una precisión del 89 % para ciertas ciudades estadounidenses, modelan las temperaturas con una granularidad de 10 metros cuadrados, lo que proporciona una valiosa orientación a urbanistas y promotores.

La mayor disponibilidad de datos detallados sobre el calor urbano también presenta oportunidades para la integración tecnológica. Jay Sadiq prevé integrar la información de FortyGuard en plataformas como servicios inmobiliarios y de mapas. Esto podría permitir a los potenciales propietarios evaluar los barrios en función de la temperatura, o a los atletas trazar rutas más frescas para sus actividades.

La relevancia de esta tecnología se refleja en iniciativas simultáneas de empresas destacadas. Zillow, una importante plataforma inmobiliaria estadounidense, comenzó recientemente a ofrecer anuncios con datos completos sobre riesgos climáticos, incluyendo el riesgo de incendios forestales y calor. De igual forma, Google ha presentado una herramienta de resiliencia térmica diseñada para utilizar IA en la evaluación de los riesgos de calor en ciudades mediante imágenes aéreas y satelitales.

Expertos en climatología urbana, como el profesor James Voogt de la Universidad de Western Ontario y el profesor asociado Chao Ren de la Universidad de Hong Kong, destacan la creciente demanda de datos precisos sobre la temperatura urbana. Sin embargo, advierten que la eficacia de estas iniciativas depende de la calidad de las fuentes de datos y de las metodologías empleadas en el entrenamiento de la IA.

Las implicaciones de los datos sobre el calor urbano van más allá de las aplicaciones tecnológicas y abarcan la gestión y planificación urbanas prácticas. Algunas zonas destacan en el uso de esta información, mientras que otras se quedan atrás. A medida que las ciudades continúan explorando maneras de gestionar los efectos crecientes del cambio climático, el papel de la tecnología en el suministro de datos y soluciones fiables será esencial para la resiliencia urbana futura.