El Banco Mundial estima que las necesidades de inversión marítima de Asia Oriental ascenderán a 460 millones de dólares hasta 2040.

1 de agosto de 2026
por el personal de CSN

Un nuevo informe del Banco Mundial afirma que Asia Oriental y el Pacífico deben invertir más de 460 millones de dólares en buques, puertos y combustibles más limpios para 2040, con el fin de mantener el comercio marítimo eficiente, seguro y con bajas emisiones de carbono.

El transporte marítimo mueve los bienes de los que dependen las economías regionales, y en Asia Oriental y el Pacífico la escala es enorme. Un nuevo informe del Banco Mundial advierte que las flotas y los puertos que manejan ese comercio necesitan una fuerte inversión para seguir siendo eficientes, seguros y reducir sus emisiones. El informe, Puertos, buques y combustibles: eficiencia marítima, seguridad y sostenibilidad en Asia Oriental y el Pacífico.Fue publicado el 27 de julio.

Se estima que la región necesitará más de 460 mil millones de dólares en inversión marítima entre 2025 y 2040. De esa cantidad, unos 280 mil millones se destinarían a la renovación de flotas navieras obsoletas, y alrededor de 180 mil millones a la ampliación y modernización de puertos. Según el informe, movilizar fondos de esa magnitud requerirá una acción coordinada entre los sectores público y privado, respaldada por políticas claras y predecibles.

Un sector que sostiene la economía regional.

El informe detalla la importancia del sector. El transporte marítimo emplea directamente a hasta 9 millones de personas en la región y sustenta el sustento de hasta 18 millones de personas. En 2025, el comercio marítimo en Asia Oriental y el Pacífico superó los 6 mil millones de toneladas, lo que generó una actividad económica de hasta 3.7 billones de dólares.

Según el informe, cada tonelada de carga que transita por los puertos de la región genera aproximadamente 155 dólares en producción económica directa. Si se tienen en cuenta los efectos indirectos en la industria manufacturera, el comercio y los ingresos familiares, cada tonelada alcanza un valor de entre 310 y 620 dólares.

“Las cadenas de suministro marítimas son el sistema circulatorio de las economías regionales”, afirmó Carlos Felipe Jaramillo, vicepresidente del Banco Mundial para Asia Oriental y el Pacífico. “Cuando funcionan correctamente, las empresas se vuelven más competitivas, los mercados más accesibles y las comunidades prosperan. Este informe es un llamado a proteger a los trabajadores, fortalecer la seguridad marítima y aprovechar las oportunidades que ofrece un futuro marítimo más eficiente y sostenible”.

Eficiencia, seguridad y combustibles más limpios.

El informe considera los puertos, los buques y los combustibles como un sistema único e interconectado, y destaca tres prioridades vinculadas: eficiencia, seguridad y sostenibilidad. Una mayor eficiencia y seguridad mejorarían la fiabilidad, reducirían los costes y aumentarían la competitividad de las cadenas de suministro regionales. El informe argumenta que el progreso en materia de sostenibilidad dependerá de la inversión en combustibles alternativos y en la infraestructura necesaria para su suministro.

El envejecimiento de las flotas, la congestión portuaria y los riesgos para la seguridad son presiones que la región ya no puede ignorar. La transición a combustibles más limpios añade un coste adicional, y el informe señala que estas decisiones marcarán el rumbo del sector hasta 2050.

Invertir en las personas

El dinero por sí solo no bastará para impulsar la transición. El informe subraya que los gobiernos y la industria deben dotar a los trabajadores de las habilidades que exige un sector en constante cambio, a medida que la automatización, la digitalización y los combustibles alternativos transforman el trabajo tanto en tierra como en el mar. Según el informe, lograr que las carreras marítimas sean seguras y atractivas es fundamental para retener el talento que la industria necesita.

Para una región que gestiona una gran parte del comercio mundial, el mensaje es que la descarbonización marítima y la resiliencia económica son objetivos inseparables. La brecha de inversión es real, y el informe ofrece a los gobiernos una hoja de ruta con presupuesto para superarla.