Un simple ajuste de iluminación podría ahorrarle a Dubái 5,600 MWh al año

22 de septiembre de 2024
por el personal de CSN

OPINIÓN Por Hisham Hathal, Consultor Energético

El icónico horizonte de Dubái, iluminado por un deslumbrante despliegue de luces, es un testimonio de la vitalidad de la ciudad. Pero ¿y si pudiéramos conservar este brillo y al mismo tiempo reducir considerablemente el consumo energético? Una solución prometedora reside en un ajuste sorprendentemente sencillo: optimizar la sincronización de sus sistemas de iluminación.

Análisis recientes sugieren que ajustar el horario de encendido de las luces en Dubái podría ahorrar hasta 5,600 MWh al año. Por ejemplo, para lograr dicha reducción se requeriría una capacidad solar instalada de aproximadamente 3.9 MW, equivalente a unos 9,750 paneles solares de 400 vatios cada uno, que cubrirían aproximadamente 19,500 XNUMX metros cuadrados.

Para contextualizar, consideremos las estrategias de iluminación de diferentes ciudades. Estocolmo, conocida por sus prácticas energéticas eficientes, inicia su iluminación artificial en torno a los 40 lux, una medida de la intensidad lumínica. En cambio, los niveles de iluminación de Dubái parten de unos 2,700 lux, lo que refleja su necesidad de adaptarse a la vibrante energía de la ciudad y a sus altos estándares de iluminación. Esta significativa diferencia subraya el potencial de ahorro energético en Dubái mediante controles de iluminación más inteligentes. Dubái también comparte muchas similitudes con el resto del CCG y otros países productores de petróleo, donde los recursos son abundantes y los precios de la energía son muy bajos.

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Estocolmo podría servir de modelo para Dubái y otras ciudades. La iluminación artificial de la ciudad comienza con 40 lux, un nivel muy bajo.

La adopción de controles de iluminación inteligentes mejoraría la seguridad al permitir la adaptación a niveles de luz que disminuyen rápidamente, como durante una tormenta de arena. También sería posible la interconexión automática con los pronósticos meteorológicos para prepararse ante las inclemencias del tiempo. Como resultado, la línea base se convierte en un estado de alerta constante ante el polvo, incluso aunque los sensores sigan funcionando en tales condiciones. 

Otras ciudades, como Copenhague, Helsinki y Ámsterdam, siguen la misma estrategia de sostenibilidad que Estocolmo, donde se implementa un alumbrado público inteligente. Algunas ciudades, como Barcelona, ​​van un paso más allá. Allí, sensores monitorean si no hay nadie en la calle y apagan el alumbrado público. 

Suecia inició esta práctica en 1973 para reducir el consumo energético tras el embargo petrolero y abandonó el petróleo. En 2022, la mayor parte de Europa recibió una llamada de atención similar tras la explosión del Nord Stream. 

Por lo tanto, con un sistema tan inteligente en funcionamiento, la sugerencia de retrasar el alumbrado público durante 30 minutos no parece descabellada.

Implementar ajustes de horario no solo promete un ahorro energético sustancial, sino que también ofrece importantes beneficios ambientales. Reducir el consumo de energía para iluminación en Dubái podría reducir las emisiones de CO2 en aproximadamente 2,300 toneladas al año, lo que respalda los objetivos globales de sostenibilidad y demuestra el compromiso con la reducción de la huella de carbono.

Las auditorías energéticas son clave para descubrir estas oportunidades. Proporcionan información valiosa que puede conducir a una mayor eficiencia y a un futuro más sostenible. Para una ciudad como Dubái, conocida por su innovación y dinamismo, la adopción de ajustes de horarios podría establecer un nuevo estándar en eficiencia energética.

Dubái –y otras ciudades similares– podrían lograr importantes ahorros de energía, fortalecer sus esfuerzos de acción climática y seguir brillando intensamente, tanto literal como figurativamente, sin comprometer su vibrante energía y carácter.