La ministra de Hacienda, Rachel Reeves, ha anunciado la eliminación de la prohibición de nuevos parques eólicos terrestres en Inglaterra, con el objetivo de estimular el crecimiento económico y la transición a la energía limpia para 2030.
Esta decisión revierte una política establecida por el gobierno conservador anterior en 2015. Es parte de una gama más amplia de reformas de planificación destinadas a estimular el crecimiento económico y la transición a la energía limpia para 2030.
En un discurso en el Tesoro, Reeves destacó que bajo las reglas anteriores, los proyectos de energía eólica terrestre estaban sujetos a estrictos requisitos de aprobación local que efectivamente detenían su desarrollo.
Dijo: «A partir de hoy, ponemos fin a la absurda prohibición de nuevas centrales eólicas terrestres en Inglaterra. También iremos más allá y consultaremos sobre la reincorporación de la energía eólica terrestre al régimen de Proyectos de Infraestructura de Importancia Nacional, lo que significa que las decisiones sobre grandes desarrollos se tomarán a nivel nacional, no local».
Reeves también describió los planes del gobierno laborista para impulsar la economía, señalando que los problemas económicos actuales se derivan de decisiones postergadas y de intereses políticos egoístas. Las medidas incluyen la construcción de viviendas en algunos terrenos del "cinturón verde" y el restablecimiento de los objetivos obligatorios para que los ayuntamientos construyan 1.5 millones de viviendas.
La medida ha sido bien recibida por el sector energético y los activistas medioambientales.
El Ministro de Hacienda enfatizó que modernizar las políticas de planificación para facilitar los proyectos eólicos terrestres impulsaría la independencia energética del Reino Unido, reduciría los costos energéticos y generaría empleos altamente cualificados. El gobierno también considerará la clasificación de los grandes parques eólicos como infraestructuras de importancia nacional para agilizar las aprobaciones de planificación.
La directora ejecutiva de Energy UK, Emma Pinchbeck, y el director ejecutivo de RenewableUK, Dan McGrail, elogiaron la rápida actuación y señalaron que el levantamiento de la prohibición era necesario desde hacía tiempo. Destacaron el sólido apoyo público a la energía eólica terrestre y subrayaron que las turbinas modernas son más eficientes, lo que significa que un menor número de instalaciones podría lograr una mayor producción energética.
Ed Miliband, ahora Secretario de Energía, reforzó el compromiso del gobierno de impulsar la seguridad energética y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.




