India destina 2.1 millones de dólares a la captura de carbono en la industria pesada.

13 de mayo de 2026
por el personal de CSN

India ha anunciado una inversión de 2.1 millones de dólares en captura y almacenamiento de carbono, dirigida a sus sectores industriales más difíciles de descarbonizar. Este compromiso representa una de las mayores asignaciones individuales a tecnología de captura de carbono por parte de una economía emergente y señala un cambio sustancial en la forma en que India pretende alcanzar sus objetivos de cero emisiones netas sin desmantelar su base industrial.

Por qué la industria pesada es el desafío central

El acero, el cemento y los productos químicos representan una parte sustancial de las emisiones industriales de la India. Estos sectores no pueden descarbonizarse únicamente mediante la electrificación. La captura, utilización y almacenamiento de carbono (CCUS, por sus siglas en inglés) sigue siendo una de las pocas vías técnicamente viables para reducir las emisiones de los procesos en instalaciones donde la combustión es fundamental para la producción química.

El sector siderúrgico indio produce aproximadamente 120 millones de toneladas de acero al año, y el país aspira a alcanzar una capacidad de 300 millones de toneladas para 2030. La gran mayoría de esta producción depende de la tecnología de altos hornos que utilizan carbón. Sustituir esta infraestructura en una década no es viable ni económica ni logísticamente. La captura, utilización y almacenamiento de carbono (CCUS) ofrece una solución para reducir las emisiones de las instalaciones existentes mientras se desarrolla nueva capacidad de producción con bajas emisiones de carbono.

La AIE ha identificado sistemáticamente la captura, utilización y almacenamiento de carbono (CCUS) como esencial para alcanzar la neutralidad de carbono a nivel mundial, especialmente en los procesos industriales. Su hoja de ruta para lograr la neutralidad de carbono en 2050 prevé que la captura de carbono deberá secuestrar más de 1.6 millones de toneladas de CO2 al año para 2030 si quiere mantener el rumbo. La capacidad global actual está muy por debajo de ese umbral, lo que hace que los compromisos nacionales de esta magnitud sean trascendentales.

La arquitectura política que respalda el anuncio

La inversión de la India no llega de forma aislada. El gobierno lleva varios años desarrollando un marco político para la descarbonización industrial. Su Contribución Determinada a Nivel Nacional actualizada, presentada en el marco del Acuerdo de París, compromete a la India a reducir la intensidad de las emisiones de su PIB en un 45 % con respecto a los niveles de 2005 para 2030. Las inversiones en captura de carbono en la industria pesada respaldan directamente este objetivo basado en la intensidad de las emisiones.

La estructura de financiación es tan importante como la cifra en sí. Si los 2.1 millones de dólares se canalizan principalmente a través de mecanismos de financiación pública, será necesario atraer capital privado para alcanzar una escala significativa. El mercado indio de financiación verde está creciendo, pero aún es limitado en relación con las necesidades de inversión para la descarbonización industrial. La capacidad del gobierno para diseñar estructuras de proyectos viables determinará si este compromiso se traduce en capacidad operativa o si se queda en una mera aspiración.

La financiación climática internacional también es un factor a considerar. India ha defendido sistemáticamente en las negociaciones de la COP que las naciones desarrolladas deben cumplir sus compromisos de apoyar a las economías emergentes en el despliegue de costosas tecnologías de mitigación. La captura, utilización y almacenamiento de carbono (CCUS) es costosa. Los costos de captura para aplicaciones industriales suelen oscilar entre 50 y más de 100 dólares por tonelada de CO2, dependiendo de la concentración de la fuente y las condiciones de almacenamiento geológico. Sin financiación en condiciones favorables ni transferencia de tecnología, la viabilidad económica sigue siendo un desafío para los promotores de proyectos indios.

Implicaciones para los inversores y el mercado

Para los inversores en proyectos climáticos, este anuncio abre un conjunto específico de oportunidades. Las empresas de ingeniería, adquisiciones y construcción con experiencia en proyectos de captura, utilización y almacenamiento de carbono (CCUS) encontrarán en India un mercado más dinámico. Los proveedores de equipos, las empresas de prospección geológica y los desarrolladores de infraestructuras de transporte de CO2 se beneficiarán si se materializan los proyectos en desarrollo.

El anuncio también tiene implicaciones para el incipiente mercado de carbono de la India. El país está desarrollando un mecanismo nacional de créditos de carbono en virtud de su Ley de Conservación de Energía (Enmienda) de 2022. Las instalaciones industriales que implementen la captura de carbono podrían generar créditos dentro de ese sistema, mejorando la rentabilidad de los proyectos y atrayendo inversión privada adicional. La interacción entre la implementación de la captura, utilización y almacenamiento de carbono (CCUS) y el diseño del mercado de carbono será una variable crucial que los desarrolladores de proyectos deberán monitorear.

Los riesgos siguen siendo reales. India ya ha anunciado ambiciosos objetivos de energía limpia, pero su implementación a veces se ha retrasado. El potencial geológico de almacenamiento de CO2 del país no se ha cartografiado por completo, y los marcos regulatorios para los derechos de almacenamiento subterráneo aún están en desarrollo. Si bien estos no son obstáculos insuperables, requieren una atención política específica para su resolución antes de que pueda comenzar el despliegue a gran escala.

Que viene despues

La credibilidad de este compromiso se pondrá a prueba en los próximos 24 a 36 meses. La aprobación de proyectos concretos, las autorizaciones regulatorias para los sitios de almacenamiento y la movilización de coinversión privada serán los indicadores reales de progreso. La trayectoria de descarbonización industrial de la India tiene relevancia mundial. Como tercer mayor emisor del mundo, el ritmo y el método de su transición industrial determinarán tanto los resultados globales en materia de temperatura como la viabilidad comercial de la tecnología CCUS a gran escala.