El 12 de mayo de 2024, un informe de Christian Aid destacó el grave impacto del cambio climático en la producción mundial de aguacate. Este superalimento, conocido por su alto contenido de fibra y grasas saludables, requiere una cantidad considerable de agua, lo que lo hace especialmente vulnerable a condiciones climáticas más cálidas, secas e inestables.
El informe indica que regiones clave para el cultivo de aguacate, como Burundi, Chile, Perú, España, Sudáfrica y México, están experimentando una reducción de su productividad debido al cambio climático. Las proyecciones sugieren que para 2050, estas áreas podrían reducirse entre un 14 % y un 41 %, dependiendo del ritmo de reducción de las emisiones globales. México, el mayor productor mundial de aguacate, podría perder hasta el 43 % de su superficie de cultivo si la temperatura global se acerca a los 5 °C.
Jolis Bigirimana, productor de aguacate en Burundi, señaló que el clima extremo ya está afectando gravemente la productividad y los ingresos de los agricultores. De igual manera, Honor Eldrige, experto en alimentos sostenibles, enfatizó que la alta demanda de agua para el cultivo de aguacate encarece cada vez más su producción.
La Dra. Chloe Sutcliffe, de la Royal Horticultural Society, destacó que regiones como Perú y Chile, exportadores cruciales a países como el Reino Unido, ya enfrentan una escasez significativa de agua. El informe aboga por la reducción urgente de emisiones y un mayor apoyo financiero para los agricultores de las regiones vulnerables al clima, a fin de ayudarlos a adaptarse a estas condiciones cambiantes.
Mariana Paoli, de Christian Aid, afirmó que, si bien los aguacates son muy nutritivos, su alta demanda de agua los hace vulnerables a los impactos del cambio climático. El informe concluye instando a las naciones más ricas a ayudar a las comunidades agrícolas afectadas y a acelerar la transición a fuentes de energía renovables.




